La salvia de hojas de lavanda purifica la piel. En bálsamo para el pecho o en inhalación, ejerce una acción suavizante de las vías respiratorias. Favorece la memoria y ejerce una acción positiva en el humor.
Indicación: La salvia de hojas de lavanda purifica la piel. En bálsamo para el pecho o en inhalación, ejerce una acción suavizante de las vías respiratorias. Favorece la memoria y ejerce una acción positiva en el humor.
Modo de empleo:
Vía oral: 1 a 2 gotas 2 veces al día. Tomar diluido en 1 cucharada de miel o en infusión.
Vía cutánea: Masaje, baño: 5 a 10 gotas por 10 ml de aceite vegetal.
Difusión: 2 a 5 gotas según su preferencia o el tamaño de la habitación.
Composición: Aceite esencial de Salvia lavandulifolia. Origen: España. Parte de la planta: partes aéreas floridas. Extracción: destilación. Quimiotipo: alcanfor, 1,8 cineol, acetato de linalilo.
La salvia de hojas de lavanda purifica la piel. En bálsamo para el pecho o en inhalación, ejerce una acción suavizante de las vías respiratorias. Favorece la memoria y ejerce una acción positiva en el humor.
check_circle
check_circle